Estilos de aprendizaje


¡Hola! ¿Cómo estáis? Hoy os traemos un tema muy interesante, a la par que útil, para conocernos mejor a nosotros mismos en relación a nuestro aprendizaje y para que aquellas personas que se dedican al mundo de la enseñanza puedan comprender y adaptarse mejor a las necesidades y particularidades de sus alumnos tomando como referencia la manera en que estos aprenden de manera más efectiva. Así pues, el tema del que hablaremos a continuación es el de los Estilos de Aprendizaje.

Los Estilos de Aprendizaje son aquellos rasgos cognitivos, fisiológicos y afectivos que funcionan como indicadores de cómo los alumnos perciben, interaccionan y responden a los diferentes entornos de aprendizaje. Por lo tanto, los estilos de aprendizaje no se refieren realmente a lo que aprenden los estudiantes, sino cómo prefieren aprender y, en muchas ocasiones, cómo les resulta más fácil aprender. Determinan por lo tanto las condiciones educativas bajo las cuales una persona es más probable que aprenda.
Hay personas a las que les resulta más fácil aprender observando, porque los colores o las fotografías les ayudan a aprender más fácilmente, mientras otros aprenden mejor leyendo. ¿Alguna vez te has planteado qué estilo de aprendizaje es más efectivo para ti? Lo cierto es que no hay una forma de aprendizaje única, sino que cada persona suele sentirse más cómoda con un determinado estilo de aprendizaje.
La clasificación más extendida y utilizada de estilos de aprendizaje es la clasificación sensorial, la cual se basa en la idea de todas las personas tenemos un sentido favorito y que podemos mejorar el aprendizaje si contemplamos estas preferencias sensoriales. Esta clasificación distingue entre tres grandes sistemas de representación mental de la información.
Visual
Es un estilo relacionado con ver y leer, de manera que los alumnos visuales:
- Prefieren leer a escuchar.
- Captan grandes cantidades de información solo mirando, y visualizar les ayuda a crear relaciones entre diferentes ideas y conceptos.
- Tienen más facilidad para recordar grandes cantidades de información con rapidez.
- Suelen responder mejor a exámenes escritos.
- Suelen estudiar empleando técnicas como el subrayado, los resúmenes, los esquemas o las anotaciones en los márgenes.
- Son recursos útiles para estos estudiantes los diagramas, imágenes, películas, enciclopedias, mapas, folletos, revistas, internet, diccionarios, dibujos, fotografías, cartas, emails, documentales, crucigramas, obras de arte, diapositivas o mensajería instantánea, entre otros.
- Las acciones que más les caracterizan son mirar, leer, imaginar, buscar diferencias, comparar imágenes, escribir, pintar o dibujar.


Auditivo
Estos estudiantes se caracterizan por adquirir mejor los aprendizajes cuando escuchan, por ejemplo a través de discusiones, debates o con las explicaciones del profesor, y cuando hablan. El sistema auditivo no permite relacionar conceptos o elaborar conceptos abstractos con la misma facilidad que el sistema visual y no es tan rápido. Sin embargo, es fundamental en el aprendizaje de idiomas y de la música, por ello estas personas muestran una mayor destreza en estas áreas. Las personas auditivas aprenden mejor cuando reciben las explicaciones oralmente y cuando hablan y explican esa información a otra persona.
Sus principales rasgos diferenciadores son los siguientes:
- Prefieren escuchar que leer, y si leen, prefieren hacerlo en voz alta.
- Aprenden mejor mediante explicaciones orales que escritas.
- Les resulta útil grabarse y escuchar sus propias grabaciones, repasar los apuntes en voz alta y empleando auto-explicaciones.
- Les gusta estudiar en grupo ya que necesitan debatir y contrastar.
- Suelen responder mejor a exámenes orales.
- Son recursos útiles para estos estudiantes las canciones, los vídeos, las grabaciones, los documentales, las películas, las charlas o las conferencias.
- Las acciones que más les caracterizan son escuchar, oír, cantar, debatir, contar, narrar, preguntar o responder.


Kinestésico
Estas personas aprenden mejor haciendo, en lugar de leyendo u observando. Es en esta práctica donde llevan a cabo el análisis y la reflexión. Sin embargo, el aprendizaje mediante el sistema kinestésico es mucho más lento que con cualquiera de los otros dos sistemas (visual y auditivo). Un claro ejemplo de ello es que se necesita más tiempo para aprender a escribir a ordenador sin necesidad de pensar en lo que se está haciendo que para aprenderse de memoria la lista de letras y símbolos que aparecen en el teclado.
El aspecto positivo es que los aprendizajes que se adquieren a través de este sistema son mucho más profundos, de manera que si nos aprendemos una lista de palabras es probable que la olvidemos al día siguiente o a los dos días, pero cuando uno aprende a montar en bicicleta, no se olvida nunca. Una vez que sabemos algo con nuestro cuerpo, que lo hemos aprendido con la memoria muscular, es muy difícil que se nos olvide.
Los alumnos que utilizan preferentemente el sistema kinestésico necesitan, por tanto, más tiempo que los demás, por lo que suele decirse de ellos que son lentos. Sin embargo, esta lentitud para nada se debe a su nivel de inteligencia, sino a su manera de aprender. Los alumnos kinestésicos aprenden cuando hacen cosas como, por ejemplo, proyectos o experimentos. Puesto que el alumno kinestésico aprende mejor cuando está en movimiento, es probable que el aula busquen cualquier excusa para levantarse y moverse.
En definitiva, podríamos decir que son comunes de las personas en las cuales predomina este estilo de aprendizaje las siguientes características:
- Aprenden mejor mediante sensaciones y movimientos. Es por ello que hacer dibujos o esquemas les resulta más útil que copiar los apuntes de forma literal.
- Necesitan moverse y hacer pausas frecuentes durante las sesiones de estudio.
- Les gusta estudiar en grupo.
- Relacionan los nuevos conocimientos con los que ya tenían y con la vida real.
- Suelen responder mejor a exámenes prácticos.
- Son recursos útiles para estos estudiantes materiales como el barro, la plastilina o las piezas de construcción; y recursos como los crucigramas, los juegos de mesa, los mapas, las instrucciones, las recetas, los diccionarios, las enciclopedias, las excursiones o las visitas.
- Las acciones que más les caracterizan son tocar, sentir, moverse, andar, correr, saltar, cocinar, interpretar, oler o bailar.


Ahora que ya has revisado las tres formas de aprender más frecuentes, ¿te identificas con alguna?, ¿tienes claro tu estilo de aprendizaje?. Si no es así, a continuación te dejamos algunos test que pueden ayudarte a determinarlo. Si eres madre, padre, o te dedicas al mundo de la enseñanza, te animamos a que tus hijos o alumnos realicen alguno de estos test. ¡Tanto a ellos como a vosotros os dará pistas sobre su manera de aprender mejor! Esto puede resultar muy útil para que puedan desarrollar estrategias de aprendizaje acordes a su estilo, y vosotros podréis ayudarles mejor en sus estudios. ¿Os animáis?
Si os apetece, podéis dejarnos en los comentarios qué estilo de aprendizaje os ha salido, si estáis de acuerdo con el resultado, si lo sabíais antes de realizarlo, o cualquier cosa que deseéis comentar. ¡Gracias por leernos y hasta la próxima!

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