Técnicas de la terapia familiar

¡Bienvenidos una semana más a nuestro blog! Hoy abordamos un tema de lo más interesante, sobre todo si eres un profesional de la educación o la psicología. Hacemos referencia ni más ni menos que a la terapia familiar. No obstante, no vamos a tratar en esta entrada qué es la terapia familiar, ni sus variantes ni cómo llevarla a cabo de la mejor manera, sino que vamos a comentar diferentes técnicas que se pueden encontrar para utilizar a la hora de hacer terapia con una familia que busca solucionar los posibles problemas o dificultades que tengan. 

Lo primero que tenemos que saber es que estas técnicas se aplican siempre según las necesidades de los distintos sujetos, aunque queremos aclarar que estas no son específicas de la terapia familiar y de ningún proceso de intervención concreto, sino que pueden ser utilizadas por cualquier experto según la situación más apropiada para cada una de ellas.

Como primera técnica, y una de las más empleadas, encontramos la entrevista. Esta técnica nos ayuda a conseguir la mayor cantidad de información posible y nos facilita el contacto tanto con el profesional como con el resto de la familia. Dentro de la entrevista, destacamos como característica fundamental la escucha activa, que facilita que el entrevistado se sienta cómodo y dispuesto a hablar sobre su situación. 

Para llevar a cabo una escucha activa adecuada, se emplean diferentes métodos, entre los que se encuentran el parafraseo, la clarificación de algún tema con preguntas, la reformulación, dar feedback positivo, etc.

Además de estas características, también encontramos que la entrevista se puede clasificar según su estructura, es decir, existen entrevistas estructuradas, donde tanto las preguntas como las respuestas están prefijadas y no dan posibilidad al cambio ni a otras posibles opciones. También existen entrevistas semiestructuradas, donde las preguntas también están preestablecidas pero hay más apertura al cambio y a su modelación según va fluyendo la entrevista. Por último, encontramos las entrevistas no estructuradas, las cuales están formadas por preguntas abiertas donde el entrevistado puede responder lo que prefiera sin necesidad de adaptarse a un guion.

Otro punto importante que forma parte de la entrevista es la recogida de datos que debe realizarse para conseguir la información suficiente y poder trabajar en el caso. Como aspectos fundamentales destacan la composición y estructura familiar (miembros, genograma...); clarificación de la demanda de la intervención; situación socio-económica familiar; aspectos educativos de los hijos; conocer la red sociofamiliar a través de un genograma, ecomapa o mapa de red; la historia familiar, la relación actual con toda la familia; la relación de pareja, relación de padres-hijos, relación entre hermanos, las posibles fuentes de estrés en la familia, el estado de salud de los miembros y las fortalezas que influyen en los miembros de la familia.

Una vez recogida la información y poder organizarla, se pueden utilizar otras técnicas para observar de forma más visual la situación encontrada, que a veces facilitan y clarifican los datos obtenidos. 

Por un lado, disponemos del genograma, es decir: “un formato para dibujar un árbol familiar que registra información sobre los miembros de una familia y sus relaciones durante por lo menos tres generaciones”. De esta forma se puede proporcionar información tanto del individuo índice como de la familia, ya que se pone en relevancia las necesidades que deben ser atendidas e identifica las áreas que requieren una mayor exploración. 

Otra técnica es el ecomapa, que consiste en un apoyo del genograma donde se clarifican los contactos de la familia en el ambiente, como el trabajo, la familia extensa, la educación, el ocio, etc. 

Por último, destacamos el mapa de Red, el cual se centra en visualizar y señalar las relaciones de intimidad e interacción entre los miembros.

Además de la entrevista y de esta recogida de los datos, podemos encontrar las técnicas de acompañamiento a los padres en el desempeño de su rol. Hoy en día, existe mayor interés por conseguir una parentalidad positiva y responsable. Por ello, los progenitores buscan herramientas y técnicas para realizar sus funciones de forma positiva y estable. 

Para modificar la conducta de los hijos y que se fomenten relaciones afectivas, encontramos la técnica del refuerzo positivo, que se caracteriza por fomentar situaciones o actividades en las que la persona se sienta interesada y se afiancen las conductas más deseadas. 

Otra técnica muy utilizada es el modelado, donde, a través de la observación, una persona imita y recrea las conductas o actitudes de otro. Por otro lado, encontramos la asignación de tareas, que ayudan, en este caso, a los hijos, a realizar nuevas y diferentes actividades para conseguir desarrollar aptitudes y valores como la responsabilidad, autonomía, etc.

A continuación, también destacamos el registro de conductas, por el cual podemos recoger las diferentes conductas que se dan en un momento u otro y poder analizarlas. 

Otra técnica es la del modelamiento, la cual se realiza a través de una serie de conductas o tareas
que se llevan a cabo poco a poco para conseguir un objetivo o conducta principal. Similar a la anterior se encuentra el encadenamiento. 

Por último, otra categoría a destacar son las técnicas que trabajan las relaciones interpersonales con los miembros de la familia. En este grupo se incluyen técnicas como el role playing, que consiste en la representación de una situación real o imaginaria con la finalidad de desempeñar diferentes roles y fomentar la empatía, la comprensión de esos roles en cada situación, etc. También se destaca la técnica de la retroalimentación, la cual consiste en informar a una persona sobre su conducta y cómo afecta en otras personas. 

Destacamos además la normalización, que se centra en intentar normalizar algunas situaciones para que se perciban como comunes y no generen tanta frustración en los padres. 

Otras técnicas relacionadas con esta categoría son el enfoque, la redefinición, la connotación positiva, la reciprocación, las prescripciones, la metáfora y narración de cuentos metafóricos, la escultura familiar, el fotograma y el histograma.



¿Te ha gustado este post?, ¿Cuál es tu técnica preferida o más utilizada?, ¿Crees que se nos ha olvidado alguna?, ¿Te has quedado con la duda acerca del funcionamiento o finalidad de alguna técnica? ¡No dudes en preguntarnos o sugerirnos cualquier cosa en comentarios! ¡Hasta la próxima semana!

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